Declaración de la renta 2021

 

Sabemos que hacer la declaración de la renta puede suponer un quebradero de cabeza para muchos. Para facilitar y aportar luz en la campaña de la renta 2021, a continuación 50 preguntas clave para hacer la declaración de la renta 2021:

Las fechas más importantes de la campaña del Impuesto sobre la Renta correspondiente al ejercicio 2021 son las siguientes:

  • Inicio el 6 de abril de 2022 y finalización el 30 de junio de 2022.
  • Si se opta por domiciliar el pago la fecha de presentación máxima será el 27 de junio 2022.
Regla Renta obtenida Límites Otras condiciones
Rendimientos del trabajo 22.000
  • Un pagador (2º y restantes < 1.500 euros anuales).
  • Prestaciones pasivas de 2 o más pagadores cuyas rentas hayan sido determinadas por la Agencia Tributaria.
14.000
  • Más de un pagador (2º y restantes >1.500 euros anuales)
  • Pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas.
  • Pagador de los rendimientos no obligado a retener.
  • Rendimientos sujetos a tipo fijo de retención.
  • Rendimientos capital inmobiliario.
  • Ganancias patrimoniales.
1.6000
  • Sujetos a retención o ingreso a cuenta, excepto ganancias patrimoniales procedentes de transmisiones o reembolsos de acciones o participaciones de IIC en las que la base de la retención no proceda determinarla por la cuantía a integrar en la base imponible.
  • Rentas inmobiliarias imputadas.
  • Rendimientos de letras del tesoro.
  • Subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado.
  • Otras ganancias patrimoniales derivadas de ayudas públicas.
1.000
  • Rendimientos del trabajo
  • Rendimientos del capital (mobiliario e inmobiliario).
  • Rendimientos de actividades económicas.
  • Ganancias patrimoniales.
1.000
  • Sujetas o no a retención o ingreso a cuenta.
  • Pérdidas patrimoniales
<500
  • Cualquiera que sea su naturaleza.

Sí, el contribuyente debe solicitar la devolución presentando la declaración con resultado a devolver.

La Administración dispone de un plazo de 6 meses desde que finaliza el plazo de presentación, 30 de junio de 2022. O, desde la fecha de presentación de la declaración si ésta se presentó fuera de plazo, es decir, después del 30 de junio.

Transcurrido el plazo de 6 meses sin que la Administración haya devuelto el importe debido, comenzarán a devengarse intereses de demora.

En esta campaña, la declaración debe presentarse, necesariamente, por medios electrónicos (por Internet con certificado electrónico, número de referencia o sistema Cl@ve PIN o a través de la confirmación del borrador).

En los supuestos de declaraciones a pagar, el contribuyente podrá optar por realizar el ingreso en un solo pago. O, por fraccionar el importe en dos pagos sin intereses ni recargo alguno: un primer pago, del 60% del importe a ingresar el 30 de junio y un segundo pago, del 40% restante a pagar hasta el 7 de noviembre de 2022.

Si la declaración sale a ingresar, el pago puede realizarse: en efectivo, mediante adeudo o cargo en cuenta o mediante domiciliación bancaria, en cualquiera de las Entidades colaboradoras autorizadas situada en territorio español.

Si el resultado de la declaración es a ingresar y no se domicilia el pago, se puede optar entre: solicitar NRC para realizar el pago o imprimir el documento ingreso/devolución y personarse en una entidad colaboradora para proceder al pago.

El pago de la declaración de la renta se podrá domiciliar en una cuenta bancaria de una entidad de crédito colaboradora española.

Una persona física será residente fiscal cuando tenga su residencia habitual en el territorio español de acuerdo con la normativa del IRPF. Esto es así cuando se dé cualquiera de las siguientes circunstancias:

  • Que resida más de 183 días durante el año natural, en territorio español.
  • Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, directa o indirectamente.
  • Cuando residan habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores que dependan de él.

En el caso de estudiantes que firman una beca para trabajar en el extranjero, se considera que será residente fiscal en España si permanece más de 183 días atendiendo al criterio objetivo de permanencia.

Sí, tributará por IRPF en España en el ejercicio 2021 y en los cuatro años siguientes (2022, 2023, 2024 y 2025).

Esto se debe a que las personas físicas de nacionalidad española que trasladen su residencia fiscal a un país considerado paraíso fiscal, no pierden su condición de contribuyente por IRPF en España en el periodo en que se produzca el cambio de residencia y en los cuatro ejercicios siguientes.

Se considera que es residente en la Comunidad Autónoma en la que permanezca el mayor número de días del año. Y, presumiéndose, salvo prueba en contrario, que el particular permanece en la Comunidad Autónoma en la que se encuentre su vivienda habitual.

Si no fuera posible determinar el lugar de residencia por el criterio de permanencia, se tendrá en cuenta la localización de su principal centro de intereses. Por último, en defecto de los anteriores criterios, se considerará residente en la Comunidad de su última residencia declarada a efectos del IRPF.

No hay que olvidar que, en el supuesto de que se presuma su residencia fiscal en España por derivación de la residencia de su cónyuge e hijos menores a cargo, se entenderá residente en la Comunidad Autónoma en la que éstos residan.

Las prestaciones percibidas por un ERTE constituyen rendimientos de trabajo sujetos a IRPF y no exentos, por lo tanto, se suman a los rendimientos que declare el trabajador por su trabajo.

Sí, el total de la prestación percibida en un solo pago está exenta sin limitación.

Siempre y cuando en el plazo de 1 mes, desde que se percibió la prestación, el contribuyente hubiera iniciado su actividad (o acreditado que está en fase de iniciación) para la cual se concedió el pago único de la prestación y se hubiera dado de alta en el régimen de la Seguridad Social correspondiente.

También, se exige que la actividad profesional alegada se mantenga durante los 5 años siguientes.

No, no tendrá que tributar por la indemnización percibida al estar exenta si no supera el límite máximo de 180.000 euros establecido en la Ley. Siempre y cuando el importe percibido no supere a su vez los límites establecidos por el Estatuto de los Trabajadores según los años trabajados y la cuantía de su salario.

En los supuestos de extinción del contrato de alta dirección por desistimiento del empresario existe el derecho a una indemnización mínima obligatoria de 7 días de salario por año de trabajo con el límite de seis mensualidades. Según lo dispuesto en el artículo 11 del Real Decreto 1382/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relación laboral de carácter especial del personal de alta dirección. Y, por lo tanto, esa cuantía estará exenta de tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

El empleado no deberá tributar por ellos, puesto que no tendrán la consideración de rendimientos del trabajo en especie. Siempre que se trate de cursos para la actualización, capacitación o reciclaje del personal, que vengan exigidos por el desarrollo de sus actividades o las características del puesto de trabajo y sean financiados directa o indirectamente por la empresa.

En el caso de la vivienda, si ésta no es propiedad de la empresa, el valor del uso de la vivienda, a efectos del cálculo de la retribución en especie para el trabajador, será el importe del alquiler satisfecho por la entidad, con el límite mínimo del 5% del valor catastral del inmueble (10% en el caso de que el valor catastral no haya sido revisado), con el límite del 10% de las restantes contraprestaciones del trabajo.

Si el coche es propiedad de la empresa, el trabajador deberá valorar la utilización del vehículo por el 20% de su coste de adquisición. Pero, si no es propiedad de la empresa, se valorará por el 20% de su valor de mercado como si fuese nuevo. Todo ello prorrateado por los días que estuviera disponible para fines particulares, siempre que fuera posible su delimitación. El valor resultante podrá reducirse hasta un 30% cuando se trate de un vehículo considerado energéticamente eficiente.

Con efectos desde el 30 de diciembre de 2018 y para ejercicios anteriores no prescritos, una prestación por maternidad o paternidad está exenta.

Lo mismo ocurre con las prestaciones por maternidad o paternidad percibidas de las mutualidades de previsión social que actúen como alternativas al régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos. Estas estarán exentas con el límite de la prestación máxima que reconozca la Seguridad Social por estos conceptos.

La cuantía diaria exenta de prestación del servicio de comedor es de 11 euros. Por lo tanto, estarán exentos los tickets restaurantes percibidos por el contribuyente que sean por importe igual o inferior a 11 euros diarios. Si las cantidades recibidas superan esta cuantía, se deberá tributar por la diferencia.

Con efectos desde 1 de enero de 2020, esta exención será aplicable con independencia de que el servicio se preste en el propio local del establecimiento de hostelería o fuera de éste, previa recogida por el empleado o mediante su entrega en su centro de trabajo o en el lugar elegido por aquel para desarrollar su trabajo en los días en que este se realice a distancia o mediante teletrabajo.

De este modo, los contribuyentes que obtengan unos rendimientos netos del trabajo en 2021 inferiores a 16.825 euros. Siempre que no tengan rentas, excluidas las exentas, distintas de las del trabajo superiores a 6.500 euros, minorará el rendimiento neto del trabajo en las siguientes cuantías:

  • Contribuyentes con rendimientos netos del trabajo iguales o inferiores a 13.115 euros: 5.565 euros anuales.
  • Contribuyentes con rendimientos netos del trabajo comprendidos entre 13.115 y 16.825 euros: 5.565 euros menos el resultado de multiplicar por 1,5 la diferencia entre el rendimiento del trabajo y 13.115 euros anuales.

Los premios por jubilación se califican como rendimientos del trabajo, por lo que procede incluirlos en la declaración.

Para aplicar la reducción del 30% se exige que el premio esté vinculado a una antigüedad en la empresa de al menos dos años. Y que el convenio colectivo, acuerdo, pacto o contrato en el que se haya establecido supere también el período de dos años.

En el caso de tener el inmueble alquilado, el propietario debe tributar en concepto de rendimiento de capital inmobiliario y del total de ingresos obtenidos con el alquiler. Éste podrá deducirse todos aquellos gastos en los que incurra para la obtención del rendimiento.

Los gastos a deducir son los siguientes:

  1. Gastos deducibles con el límite de los ingresos obtenidos: el pago de intereses de la hipoteca y los gastos de conservación y reparación.
  2. Gastos deducibles sin límite: tasas y tributos abonados (el IBI, la tasa de recogida de basuras… excepto el IVA cuando sea deducible), el importe de la amortización del inmueble, la prima de seguro de hogar, las cuotas de la comunidad de propietarios, etc.

Sólo son deducibles los gastos correspondientes al periodo durante el cual el inmueble hubiese estado alquilado.

Por el periodo en el que el inmueble no estuviera arrendado (por estar vacío a disposición del titular), el propietario no tributaría por rendimientos de capital inmobiliario, sino por imputación de rentas inmobiliarias, sin deducción alguna de gastos. La renta a imputar se determina en base al valor catastral del inmueble aplicando el 2%, o el 1,1% en el caso de que el valor catastral haya sido revisado en los últimos 10 años.

Cuando el inmueble alquilado se destine a vivienda, el beneficio generado por el alquiler (ingresos menos gastos) se reducirá en un 60%, siempre que dicha renta haya sido declarada en su declaración de la renta.

En el caso que el inmueble se destine una parte a vivienda y otra parte como despacho profesional, la reducción del 60% sólo aplicaría a la parte de la renta neta positiva procedente del alquiler por el uso como vivienda del inmueble.

No. Para poder aplicar la reducción el arrendamiento tiene que recaer sobre un inmueble cuyo destino sea de vivienda habitual, no cubrir una necesidad de carácter temporal como ocurre en el caso de las viviendas de uso vacacional.

En el supuesto de alquileres a parientes, la renta a considerar como rendimiento de capital inmobiliario será la obtenida según las reglas establecidas para los arrendamientos de inmuebles (ingresos menos gastos junto con la reducción del 60%). Siempre y cuando sea superior al importe que resultaría de aplicar las reglas de imputación de rentas inmobiliarias (1,1% del valor catastral o 2% del valor catastral si éste no ha sido revisado.

Las rentas percibidas tributan como rendimientos de capital inmobiliario y deben imputarse al 50% por cada cónyuge, en la medida en que proceden de una vivienda adquirida en régimen de gananciales a costa del caudal común.

Con carácter general, el gasto deducible en concepto de amortización anual no podrá exceder del resultado de aplicar el 3% sobre el mayor de los siguientes valores: coste de adquisición satisfecho o valor catastral, en ambos casos sin incluir el valor del suelo.

En el caso de inmuebles heredados, el Tribunal Supremo se ha pronunciado en sentencia 3483/2021, determinando que el valor de adquisición amortizable será el declarado en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones o en su caso, el comprobado por la Administración.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado a este respecto en su sentencia número 270/2021 de 25 de febrero y ha determinado que el contribuyente solo podrá deducirse, única y exclusivamente, los gastos generados en el periodo de tiempo en el que el inmueble haya estado alquilado y genere rentas, en la proporción que corresponda en virtud del principio de correlación de ingresos y gastos.

En consecuencia, no tendrán consideración de gastos deducibles aquellos generados durante el periodo en los que el inmueble no se haya encontrado alquilado.

Formarán parte de la renta del ahorro:

  • Los rendimientos obtenidos por la participación en los fondos propios de cualquier tipo de entidad (dividendos, primas de asistencia a juntas, participaciones en los beneficios).
  • Rendimientos obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios (intereses de cuentas, depósitos, préstamos…).
  • Contraprestación derivadas de la transmisión, reembolso, amortización de Valores de Deuda Pública (Letras, Obligaciones y Bonos).
  • Pagarés y rendimientos procedentes de operaciones de capitalización, de contratos de seguro de vida o invalidez y de rentas derivadas de la imposición de capitales.

Para el cálculo del rendimiento neto del capital mobiliario, se deducirán de los rendimientos íntegros los gastos de administración y depósito de las acciones o participaciones y demás valores negociables.

Para las rentas del ahorro en el año 2021 se ha introducido un nuevo tramo a partir de 200.000 euros con un tipo de gravamen aplicable del 26%.

Los rendimientos de las cuentas bancarias corresponden a los titulares de éstas. Cuando existan varios titulares, los rendimientos deben atribuirse por partes iguales o en la parte que corresponda a cada uno.

Si la titularidad del presente caso (el 100% del depósito corresponde realmente a uno de los titulares) es debidamente acreditada, la Administración tributaria respetará dicha titularidad, con independencia de quien pudiera figurar como titular formal en los registros bancarios.

No obstante, cuando no se acredite debidamente la titularidad de los bienes o derechos, la Administración tributaria tendrá derecho a considerar como titular a quien figure como tal en un registro fiscal u otros de carácter público.

Los dividendos se atribuyen por mitad a cada uno de ellos, de acuerdo con la titularidad de las acciones que viene determinada por las disposiciones reguladoras del régimen económico matrimonial, en este caso de gananciales. Todo ello salvo que se justifique otra cuota de participación.

Para que el arrendamiento de inmuebles sea considerado como actividad económica para el arrendador, éste debe contar, al menos, con una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.

En caso contrario, la renta obtenida por el alquiler del local se considerará rendimiento de capital inmobiliario y no como actividad económica.

En 2021 serán deducibles las pérdidas por deterioro de los créditos derivados de las posibles insolvencias de los deudores, cuando a 31 de diciembre concurra alguna de las siguientes circunstancias:

  1. Que hayan transcurrido tres meses, cuando se trate de contribuyentes del IRPF que tengan la consideración de empresas de reducida dimensión y de seis meses, en otro caso, desde el vencimiento de la obligación. Para el año 2021 se extiende también la reducción de 6 a 3 meses el plazo que debe haber transcurrido desde el vencimiento de la obligación para poder deducir, las pérdidas insolvencias de deudores, cuando se trate de contribuyentes del IRPF que tengan la consideración de empresas de reducida dimensión de diciembre.
  2. Que el deudor esté declarado en situación de concurso.
  3. Que el deudor esté procesado por el delito de alzamiento de bienes.
  4. Que las obligaciones hayan sido reclamadas judicialmente o sean objeto de un litigio judicial o procedimiento arbitral de cuya solución dependa su cobro.

Para poder deducirse la nómina del familiar, debe trabajar habitualmente y con continuidad en su actividad, convivir con el contribuyente -titular del negocio- y estar afiliados a la Seguridad Social con el correspondiente contrato laboral.

Los sueldos no podrán ser superiores a los del mercado, en cuyo caso, el exceso no será gasto deducible para el contribuyente.

No, las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de elementos patrimoniales afectos a la actividad económica no se incluyen en los rendimientos de ésta. Sino que tributan como ganancias y pérdidas patrimoniales a incluir en la base del ahorro del Impuesto.

Los gastos por suministros correspondientes a la parte de la vivienda que se encuentra afecta a la actividad económica desarrollada por el contribuyente tales como agua, gas, electricidad, telefonía e internet, serán deducibles en el porcentaje resultante de aplicar el 30% a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total. Siempre que no se pruebe un porcentaje superior o inferior.

Es decir, este contribuyente podrá deducirse en su declaración de la renta de 2021 un 3% del total de los gastos por suministros (30% del 10%).

No, aquellos autónomos que estén teletrabajando a causa del COVID-19 no podrán deducirse los gastos por suministros de su vivienda habitual ya que para que puedan tener la consideración de gastos deducibles, es necesario que la vivienda habitual se encuentre parcialmente afecta a la actividad. Este requisito de la afectación parcial, según la DGT, no concurre cuando el autónomo se encuentre desarrollando el trabajo desde casa por causa del COVID-19, ya que se debe a una circunstancia ocasional y excepcional.

En cambio, los gastos de manutención incurridos en el desarrollo de la actividad económica serán deducibles, siempre que se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería y se abonen utilizando cualquier medio electrónico de pago.  Con los límites cuantitativos establecidos reglamentariamente para las dietas y asignaciones para gastos normales de manutención de los trabajadores (esto es, con carácter general, 26,67 euros diarios si el gasto se produce en España o 48,08 euros si es en extranjero, cantidades que, a su vez, se duplican si además como consecuencia del desplazamiento se pernocta).

Los premios de determinadas loterías y apuestas, como los obtenidos en sorteos de la Cruz Roja, entre otros, no se integran en la base imponible, ya que están sujetos al impuesto mediante un gravamen especial. Como norma general, están sujetos a retención del 20% (coincidiendo con el tipo de gravamen), y se declaran en el modelo 136. Por tanto, no se incluyen en la declaración de IRPF.

Para el ejercicio 2021 están exentos los premios cuyo importe íntegro sea igual o inferior a 40.000 euros. Cuando el importe del premio sea inferior a la cuantía exenta no existe obligación de declarar.

Las cantidades percibidas por la parte vencedora tienen carácter restitutorio del gasto de defensa y representación y supone la incorporación a su patrimonio de un crédito a su favor o de dinero (en cuanto se ejercite el derecho de crédito), constituyendo así una ganancia patrimonial a integrar en la base imponible general.

La DGT ha modificado su criterio y considera que para calcular la ganancia patrimonial que supone para el vencedor del pleito la condena en costas de la parte contraria, se podrá deducir del importe de las mismas los gastos de abogado y procurador en que hubiese incurrido. Para la parte condenada al pago, supone una alteración en la composición de su patrimonio, produciéndose una variación de valor, por lo que podrá computarse una pérdida patrimonial en la base general del Impuesto.

La transmisión de derechos de suscripción derivados de valores emitidos a negociación tendrá la consideración de ganancia patrimonial para el transmitente en el período impositivo en que se produzca la transmisión. El importe de dicha ganancia coincidirá con el importe íntegro obtenido en la transmisión, sin posibilidad de deducir ningún gasto. Por tanto, tienen el mismo tratamiento fiscal de la transmisión de derechos de suscripción, tanto si se trata de derechos procedentes de valores admitidos a cotización como no admitidos a cotización.

La ganancia patrimonial derivada de la transmisión de los derechos de suscripción procedentes de valores admitidos a cotización está sometida a retención al tipo del 19%, que deberá ser practicada por la entidad depositaria y, en su defecto, por el intermediario financiero o el fedatario público que haya intervenido en la transmisión.

La obligación de practicar retención o ingreso a cuenta nacerá en el momento en que se formalice la transmisión, cualesquiera que sean las condiciones de cobro pactadas. Cuando la obligación recaiga en la entidad depositaria, ésta practicará retención o ingreso a cuenta en la fecha en que reciba el importe de la transmisión para su entrega al contribuyente. No obstante, en el caso de que los derechos de suscripción hayan sido previamente adquiridos a un tercero, no existe obligación de practicar dicha retención o ingreso a cuenta.

Las ganancias patrimoniales derivadas de la transmisión de la vivienda habitual podrán quedar exentas de tributación siempre y cuando el importe total obtenido se reinvierta, de una sola vez o sucesivamente en un período no superior a dos años, desde la fecha de transmisión, en la adquisición de una nueva vivienda habitual.

Igualmente, podrá aplicarse la exención por reinversión cuando las cantidades obtenidas en la venta se destinen a satisfacer el precio de una nueva vivienda habitual adquirida en los dos años anteriores a la transmisión de aquella.

Es importante recordar que, a efectos del cómputo de los dos años establecidos para realizar la reinversión para las ventas realizadas en el año 2020, este plazo queda paralizado del 14 de marzo, fecha en que se declaró el estado de alarma, hasta el 30 de mayo de 2020. En este caso, para determinar el importe de la exención total o parcial de la ganancia patrimonial, se considerará como importe reinvertido tanto las cantidades que se destinen a amortizar el préstamo con el que ha financiado la adquisición de la nueva, como las cantidades invertidas en la nueva vivienda que ya se encontraban a disposición del obligado tributario con anterioridad a la transmisión de la antigua. Siempre que entre la adquisición de la nueva vivienda habitual y la venta de la anterior no hayan pasado más de dos años, contados de fecha a fecha.

El resultado obtenido de las operaciones de compra y venta de criptomonedas, es decir la venta de monedas virtuales a cambio de euros u otras monedas de curso legal, realizada al margen de una actividad económica, dará lugar a una ganancia o pérdida patrimonial, calculada por la diferencia entre el valor de venta y el valor de compra, que deberá incluirse en la declaración de IRPF.

El resultado de la venta se incluirá en el apartado “Ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones de otros elementos patrimoniales”, haciendo constar en la casilla (1626) la clave 0, correspondiente a “Monedas virtuales”.

No, el importe de un crédito no devuelto a su vencimiento no constituye de forma automática una pérdida patrimonial. Sino que es necesario que se cumplan algunos de los siguientes requisitos para poder computar la pérdida:

  1. que el deudor se encuentre en situación de concurso
  2. que adquiera eficacia una quita establecida en un acuerdo de refinanciación
  3. o que haya transcurrido un año desde que se haya reclamado judicialmente la deuda.

En el caso de cumplirse alguno de los anteriores requisitos, la pérdida se integrará en la renta general.

El contribuyente debe declarar como rendimientos del trabajo las posibles aportaciones realizadas por su empresa.

En ejercicios anteriores a 2021 se permitía un límite de aportaciones individuales de hasta 8.000 euros. En el ejercicio 2021 este límite se modificó, siendo el importe máximo 2.000 euros anuales.

También, se permite en este ejercicio que dicho límite se incremente hasta el importe de los 8.000 euros si esas cantidades tienen su origen en los denominados contribuciones empresariales.

El mínimo exento personal del contribuyente, tanto si presenta declaración conjunta como individual, asciende a 5.550 euros.

En concepto de mínimo por descendiente, si el matrimonio presenta declaración conjunta, podrá aplicar 2.400 euros por el primer hijo y 2.700 euros por el segundo, incrementado éste en 2.800 por ser menor de 3 años.

En declaración individual, las cuantías se aplicarán prorrateadas entre ambos cónyuges.

Para la aplicación del mínimo por descendientes, éstos deberán ser menores de 25 años a la fecha del devengo del impuesto, (31/12/2021), o discapacitados cualquiera que sea su edad con grado de minusvalía igual o superior al 33%, que convivan con el contribuyente. Así como, que no obtengan rentas superiores, excluidas las exentas, a 8.000 euros y no presente declaración de IRPF por rentas superiores a 1.800 euros.

Se mantiene el régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual.  Por el cual pueden seguir aplicando la deducción quienes hubieran adquirido su vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013 o satisfecho cantidades antes de dicha fecha para la construcción, ampliación, rehabilitación o realización de obras por razones de discapacidad en su vivienda habitual. Y se hubieran practicado la deducción por dicha vivienda en su declaración de la renta de 2012 o de ejercicios anteriores.

Para el año 2021 se han introducido las siguientes deducciones:

  1. Una deducción del 20% de las cantidades invertidas por la realización de obras para la mejora energética de la vivienda habitual o de una vivienda en alquiler, siempre que con esas obras hayan conseguido una reducción de al menos un 7% en la demanda de calefacción y refrigeración.
  2. Una deducción del 40% de las cantidades invertidas por la realización de obras para la mejora energética de la vivienda habitual o de una vivienda en alquiler, siempre que con esas obras hayan conseguido una reducción de al menos un 30% del consumo de energía primaria no renovable, respectivamente. En ambos casos deberán acreditar con un certificado de eficiencia energética que se cumplen los requisitos anteriores y sólo aplicará la deducción si las obras se han realizado entre el 6 de octubre de 2021 y el 31 de diciembre de 2022.
  3. Una deducción del 60% por obras de rehabilitación que mejoren la eficiencia energética en edificios de uso predominante residencial, cuando se trate de obras en las que se obtenga una mejora de la eficiencia energética del conjunto del edificio en el que se ubica. Esta deducción se habilita para obras realizadas entre el 6 de octubre de 2021 y el 31 de diciembre de 2023.

En el primer caso, siempre que como consecuencia del ERTE el trabajador perciba una prestación del SEPE, en concreto, la prestación por desempleo en su modalidad contributiva, o bien, el subsidio de desempleo podrá aplicar también las deducciones durante los meses en que se encuentre en esa situación.

Y, la misma respuesta afirmativa hay que dar en el segundo caso, en la medida, que la prestación por el cese de actividad es una prestación del SEPE gestionada por las Mutuas que colaboran con la Seguridad Social y con los servicios de empleo de las Comunidades Autónomas.

Lo anterior es así, porque uno de los requisitos, entre otros, para poder aplicar estas deducciones, es que los contribuyentes estén dados de alta en la Seguridad Social o Mutualidad. O, también, que se cobren prestaciones contributivas o asistenciales del sistema de protección del desempleo.

Sí, el contribuyente podrá deducirse por la donación efectuada la cantidad resultante de aplicar en el año 2021 el 80% a los primeros 150 euros y el 35% a los restantes 100 euros. Pudiendo incrementar este último porcentaje hasta 40% si hubiera realizado donaciones en favor de la misma entidad –Cruz Roja- en los dos ejercicios anteriores, es decir, 2019 y 2020, por importe igual o superior, en cada uno de ellos, al del ejercicio anterior. Se han elevado un 5% los porcentajes de deducción previsto para este tipo de donaciones a estas entidades.

Sí, aquellas personas que hayan suscrito acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación podrán deducir de la cuota estatal (no de la autonómica) el 30% de las cantidades satisfechas en el período.

La base máxima de deducción es de 60.000 euros anuales.

Se establece una deducción por el cónyuge no separado legalmente con discapacidad igual o superior al 33%, que podrá ser de aplicación por parte de aquellos contribuyentes cuyo cónyuge con discapacidad no tenga rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros ni genere el derecho a las deducciones por descendientes o ascendientes con discapacidad.

En el caso de la deducción por familia numerosa, la cuantía de la misma se incrementará en una cantidad adicional por cada uno de los hijos que formando parte de ésta exceda del número mínimo de hijos exigido para que dicha familia haya adquirido la condición de familia numerosa de categoría general o especial.

Se deben declarar en el apartado específico de entidades en atribución de rentas de la declaración de la renta y en el modelo 184.

En España una LLC es considerada como una entidad que tributa en régimen de atribución de rentas debiendo declarar los ingresos de la misma mediante el Modelo 184 que es una la declaración Informativa de las entidades en régimen de atribución de rentas. Se trata de una declaración anual.